Nuestra experiencia con estas comunidades no privilegiadas ha dado como resultado que podamos entender la importancia de equipar a estas comunidades con la educación y los recursos necesarios para alcanzar un desarrollo económico y social sostenible. A la fecha hemos distribuido alimentos, vestido y cuidados médicos básicos a más de 5,000 indígenas peruanos y hemos dictado más de 200 clases de condiciones sanitarias e higiene.
Las áreas principales en las que hemos evidenciado necesidades son las condiciones de vida insalubres, pobre nivel de higiene y malnutrición. Este grupo vulnerable de personas necesita desesperadamente de nuestra ayuda y creemos que tendremos la capacidad de cumplir con nuestros objetivos a través del programa que hemos propuesto.
Cada verano viajamos a Perú con un grupo de misioneros. Allí continuaremos desarrollando programas a la vez que buscamos expandir nuestro ministerio internacional a otros países. Estamos en las etapas iniciales de implementación de este modelo en Bolivia, Vietnam, África y Méjico.